Como cuidar a nuestros abuelos del intenso calor

Recomendaciones de un experto para evitar que las altas temperaturas afecten su salud.
Empezó el verano y las elevadas temperaturas hacen que muchas personas se deshidraten y sufran golpes de calor. El grupo más vulnerable es la población de adultos mayores.
“La deshidratación entraña otros riesgos como la alteración de la presión, cuadros confusionales, insuficiencia renal, aumenta el riesgo de caídas y fracturas”, alerta el doctor Jorge Morón, director médico del servicio de acompañantes de salud Siempre.
En ese sentido, el experto enumera una serie de recomendaciones a tener en cuenta:
Comer liviano: Consumir preferentemente frutas y verduras. Reducir el consumo de proteínas. Es mejor comer màs veces en el día pero menos cantidad.
Abundante hidratación: En el verano el cuerpo transpira más para lograr enfriarse y mantener una temperatura adecuada, por lo que debe reponerse el líquido perdido. Hay que tener especial atención y comunicarle al médico el uso de diuréticos, ya que en verano puede requerirse la reducción de dosis de este grupo de fármacos. No hay que esperar tener sed. En esta etapa de la vida disminuye la sensación de sed dado que el hipotálamo (área del cerebro que produce hormonas que controlan la sed, el hambre, la temperatura corporal) ya no funciona como antes.
No consumir alcohol: El alcohol da más sed y deshidrata.
Usar poco o nada de sal: Las personas con presión normal tienen que consumir sal en forma moderada y las hipertensas, nada.
Reducir la exposición al sol: Se debe evitar la exposición a los rayos solares entre las 11 y las 17 hs. Se debe usar factor de protección elevado, gorro, ropa amplia, suelta y de colores claros. Al aire libre recomiendo estar siempre debajo de los árboles o plantas.
Evitar los cambios bruscos de temperatura: Permanecer en lugares frescos y a la sombra.
Mantener la casa fresca: No mantenerse en habitaciones con el aire acondicionado en temperaturas excesivamente bajas, preferentemente usarlo entre 22 y 24 grados.
Prevenir los golpes de calor y la insolación: Los síntomas son parecidos: náuseas, vómitos y desmayos. La insolación se debe a una exposición directa al sol, y por efecto directo de las radiaciones solares que causa deshidratación, lesiones en el cerebro, microhemorragias. Y el golpe de calor se debe por estar en un ambiente (no es necesario haber estado bajo el sol) con mucho calor, lo que provoca deshidratación e hipertemia.
Controlar la presión arterial: Tanto alta como baja, porque ambas aumentan el riesgo de caídas y las consecuentes fracturas (mayormente de cadera).
Controlar que no se hinchen los tobillos: La forma más fácil de controlarlo es mirar si al sacar la media queda un surco en la pantorrilla y frente a esta consultar al médico. Durante las altas temperaturas es frecuente que problemas de la circulación venosa se hagan más evidentes.
No suspender la realización de ejercicios físicos, pero hacerlo durante la mañana temprano o a última hora de la tarde, para evitar las altas temperaturas y la exposición al sol. Debe tenerse en cuenta una hidratación adecuada, y usar ropa con calzado cómodo, liviano y de colores claros, preferentemente blanca.
”Es muy importante que todas están medidas no alteren el circuito social de este grupo etario. Las vacaciones son un momento especial donde hay que disfrutar de la familia, amigos, conocer lugares, concurrir a reuniones. Esto facilita y promueve un envejecimiento activo evitando el avance de enfermedades y mejorando la autoestima”, concluye Morón.
Fuente: Doctor Vid

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